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Edad Media

Durante la Edad Media, Lisboa es ocupada por los musulmanes y vive una época de esplendor. Alfonso I, primer rey de Portugal, retoma la ciudad en 1147. Te contamos qué sitios puedes visitar que se conserven de este periodo.

Lisboa y su origen árabe

Cuando cae el Imperio Romano, alanos y suevos invaden la ciudad. Más tarde, en el año 711, los musulmanes del norte de África ocupan Lisboa. Lo hacen durante 450 años y la bautizan como al-Ushbuna.

Durante este tiempo, Lisboa se convierte en un importante centro administrativo y comercial para los territorios de la ribera del Tajo, recogiendo los productos y cambiándolos por género del mediterráneo árabe como Marruecos, Túnez, Egipto… Además, se introducen nuevas formas de cultivo, mucho más productivas que las existentes anteriormente.

Durante la ocupación musulmana, Lisboa vivió una época de esplendor. Este crecimiento económico se vio reflejado en la construcción de mezquitas, destacando la que se encontraba en el lugar que hoy ocupa la Catedral da Sé, el Castillo de San Jorge y el crecimiento del barrio de Alfama, así como la fundación de la actual Almada con el fin de proteger la ciudad.

La mayoría de sus habitantes pasaron a hablar árabe y a practicar el islam, aunque parte de la población se mantuvo en el cristianismo, eran los llamados mozárabes.

Estos últimos fueron los que llevaron a Lisboa los restos de San Vicente, patrón de la capital portuguesa, que se encuentran en la Catedral da Sé. Según cuenta la leyenda, en su traslado dos cuervos acompañaron el ataúd y de ahí la incorporación de los mismos al escudo de Lisboa.

Con la Reconquista, en el año 746, sufre el primer ataque de los cristianos. Se volverían a repetir en años posteriores, además de algún asalto por parte de los vikingos. Sobre el año 1000 tiene lugar la fragmentación del Califato de Córdoba, al que pertenecía Lisboa, y la aparición de los taifas.

Castillo de San Jorge-Lisboa

La Reconquista y toma de Lisboa

En 1147, Don Alfonso Henriques, primer rey de Portugal, intenta por primera vez arrebatar la ciudad a los musulmanes pero no es hasta diez años más tarde cuando lo consigue. Junto al primer obispo de Lisboa, Gilbert de Hastings, decide levantar la Catedral da Sé sobre la antigua mezquita.

Con Alfonso I de Portugal se crean acuerdos comerciales e inauguran nuevos mercados con el norte de Europa. Se construyen astilleros y más barcos, y en el siglo XIII se innova y crea la carabela, el primer navío atlántico. Se trata de una época muy próspera, la capital del país que hasta el momento estaba en Coimbra, con Alfonso II de Portugal pasa a ser Lisboa.

Tranvía 28 y Catedral de Lisboa

Toda esta prosperidad se verá suspendida por varias cosas, entre ellas el primer terremoto de Lisboa que tuvo lugar en 1290 y mató a miles de personas, el hambre y la peste negra que acabó con la mitad de la población.

También tiene lugar la Crisis de 1383-1385, un periodo de guerra civil que comenzó con la muerte del rey Fernado I, que carecía de herederos varones. Con esto, el reino de Portugal pasaría a los Reyes de Castilla, concretamente a Juan I de Castilla que a su muerte, causada por la peste negra en 1433, lo sucedió su hijo Eduardo I de Portugal y a este Eduardo V de Avís, que tenía seis años cuando remplazó a su padre en 1438.

De la mano de Enrique el Navegante comienza la era de los descubrimientos en Portugal. Su condición favorable, al ser hijo, hermano y tío de reyes le otorgó el monopolio de las exploraciones por África y las islas del Pacífico como Madeira o las Azores. Además de hacerse con azúcar, colorantes, algodón, oro, marfil se trafica de forma cruel con esclavos.

Pasaron algunos reyes más hasta que en 1495 Manuel I de Portugal, apodado el Afortunado, sucede en el trono a Juan II y tienen lugar grandes logros y descubrimientos, como la ruta Atlántica hacia las Indias y el descubrimiento de Brasil.